Si nada fuera real ¿que realidad personal crearía?
Hay momentos en los que la vida se queda quieta.
No es que se detenga… es que respira.
Respira hondo, como quien toma impulso antes de abrir una puerta.
Y en ese silencio, vos también respirás distinto.
No es pausa.
Es alineación.
Es la vibración ajustándose para acompañarte a tu próximo capítulo.
Estos días, la energía está haciendo un reset amoroso, silencioso, casi imperceptible.
Se está llevando lo que ya no vibra con nuestra alma
y está despertando lo que sí.
Lo que nos llama.
Lo que nos abraza desde adentro.
Lo que nos quiere ver crecer.
El universo está empujándonos suavemente hacia adentro…
a mirar las certezas con otros ojos,
a cambiar la forma en la que nos hablamos,
en la que nos cuidamos.
En la forma en la que soñamos.
Si sentís cansancio, no te asustes:
tu cuerpo está soltando historias viejas.
Si aparece esa incomodidad que te mueve el piso,
es señal de que estás mudando de piel,
como las almas que ya no quieren vivir en la misma versión de siempre.
Y si sentís un impulso suave, una chispa,
un “creo que es por acá”…
seguílo.
Es la guía más honesta que tenés.
Porque la vibra de estos días es clara y luminosa:
Dejá ir lo que te encoge,
Dejá ir lo que te apaga,
Dejá ir lo que te pide que seas menos.
Y abrazá lo que te expande,
lo que te enciende,
lo que te hace sentir que volvés a tu casa interior.
No estás en pausa, mi amor.
Estás renaciendo.
Y el universo, que nos ama tanto y nos consiente tanto,
está ordenándolo todo para vos.
Respira hondo, como quien toma impulso antes de abrir una puerta.
Y en ese silencio, vos también respirás distinto.
No es pausa.
Es alineación.
Es la vibración ajustándose para acompañarte a tu próximo capítulo.
Estos días, la energía está haciendo un reset amoroso, silencioso, casi imperceptible.
Se está llevando lo que ya no vibra con nuestra alma
y está despertando lo que sí.
Lo que nos llama.
Lo que nos abraza desde adentro.
Lo que nos quiere ver crecer.
El universo está empujándonos suavemente hacia adentro…
a mirar las certezas con otros ojos,
a cambiar la forma en la que nos hablamos,
en la que nos cuidamos.
En la forma en la que soñamos.
Si sentís cansancio, no te asustes:
tu cuerpo está soltando historias viejas.
Si aparece esa incomodidad que te mueve el piso,
es señal de que estás mudando de piel,
como las almas que ya no quieren vivir en la misma versión de siempre.
Y si sentís un impulso suave, una chispa,
un “creo que es por acá”…
seguílo.
Es la guía más honesta que tenés.
Porque la vibra de estos días es clara y luminosa:
Dejá ir lo que te encoge,
Dejá ir lo que te apaga,
Dejá ir lo que te pide que seas menos.
Y abrazá lo que te expande,
lo que te enciende,
lo que te hace sentir que volvés a tu casa interior.
No estás en pausa, mi amor.
Estás renaciendo.
Y el universo, que nos ama tanto y nos consiente tanto,
está ordenándolo todo para vos.
Comments
Post a Comment