2025 fue el año en que el alma hablo bajito, 2026 es el año en el que la vida nos va a pedir que respondamos en voz alta
Dicen los que saben que 2025 no fue un año necesariamente ruidoso.
Fue interno.Profundo.
Incómodo por momentos…
y sagrado sin que nos diéramos cuenta.
Y no hace falta saber demasiado para entenderlo.
Fue el año en el que empezamos a sentir distinto.
A mirar la vida con otros ojos.
A darnos cuenta de que hay versiones nuestras
que ya no entran en la vida que estamos sosteniendo.
No hizo falta gritar.
Pero algo en nosotros dejó de obedecer.
Algo empezó a inquietarse.
Algo empezó a recordar quién es.
2025 fue el año en que el alma habló bajito…
para ver si estábamos listos para escuchar.
Y ahora sí.
2026 no llega a despertarnos.
Llega a encontrarnos despiertos.
Ya no es intuición.
Es decisión.
Ya no es “algún día”.
Es movimiento.
Ya no es sobrevivir.
Es elegir cómo queremos vivir.
Y hasta dónde estamos dispuestos a llegar
para no vivir como el montón.
La vida no nos va a pedir permiso.
Nos va a pedir presencia.
Coraje.
Verdad.
Nos va a pedir que miremos.
Que nos mostremos tal cual sabemos ser.
Que dejemos de negociar
con todo lo que sabemos que nos apaga.
Porque cuando una persona empieza a responder en voz alta…
todo alrededor se reacomoda.
No por magia. Por coherencia.
A mirar la vida con otros ojos.
A darnos cuenta de que hay versiones nuestras
que ya no entran en la vida que estamos sosteniendo.
No hizo falta gritar.
Pero algo en nosotros dejó de obedecer.
Algo empezó a inquietarse.
Algo empezó a recordar quién es.
2025 fue el año en que el alma habló bajito…
para ver si estábamos listos para escuchar.
Y ahora sí.
2026 no llega a despertarnos.
Llega a encontrarnos despiertos.
Ya no es intuición.
Es decisión.
Ya no es “algún día”.
Es movimiento.
Ya no es sobrevivir.
Es elegir cómo queremos vivir.
Y hasta dónde estamos dispuestos a llegar
para no vivir como el montón.
La vida no nos va a pedir permiso.
Nos va a pedir presencia.
Coraje.
Verdad.
Nos va a pedir que miremos.
Que nos mostremos tal cual sabemos ser.
Que dejemos de negociar
con todo lo que sabemos que nos apaga.
Porque cuando una persona empieza a responder en voz alta…
todo alrededor se reacomoda.
No por magia. Por coherencia.
Y la coherencia es imposible de frenar.
Si sentis que algo se está moviendo adentro, vas bien.
Vamos bien.
No es ansiedad.
No hay crisis.
No es una locura.
Es la vida
pidiéndonos
que la vivamos🫶🏻❤️🔥
Si sentis que algo se está moviendo adentro, vas bien.
Vamos bien.
No es ansiedad.
No hay crisis.
No es una locura.
Es la vida
pidiéndonos
que la vivamos🫶🏻❤️🔥
Comments
Post a Comment