Cuando la mente se cierra el corazón es la llave
Hay momentos en los que pensar más no abre nada. Solo cierra.
La mente se defiende. Calculadora. Se protege. quiere certezas. Y garantías.En cambio, el corazón quiere verdad. Y no siempre tiene que ser una verdad hablada. A veces alcanza con la verdad en los ojos.
En la sonrisa. En lo que no se dice pero se siente.
Y ya sabemos que la verdad no siempre es cómoda,
pero siempre es liberada.
Hay decisiones, respuestas, acciones y experiencias que no se entienden.
Se sienten.
Y cuando nos animamos a sentirlas no solo se abren puertas, se abren universos que no sabíamos que existían.
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